lunes, 25 de marzo de 2013

El Rey está listo



Carlos Valmore Rodríguez
Peoria

Jesús Montero, catcher de los Marineros de Seattle, llama a los envíos de Félix Hernández "los pitcheos invisibles". Y en verdad lo fueron hace dos noches para los Padres de San Diego. En seis entradas de labor, "El Rey" hizo su voluntad: nada de carreras, dos hits, cero boletos, nueve ponches, seis de ellos seguidos. Retiró a los últimos doce bateadores para deleite de su corte, que fue a acompañar a su Soberano a Peoria,  pabellón de primavera del joven y adinerado monarca .  "Me sentí bastante cómodo. Estoy fuerte. Ya me siento listo para la temporada", anunció Su Majestad.
Si tiene alguna molestia en el codo, como se ha regado a través de algunos medios, lo disimuló bastante bien.  Aquellos ya no eran envíos de spring training. Eran disparos de temporada de Grandes Ligas. La recta, potente, "más rápida que en la primavera pasada",  acota Jesús Sucre, otro de los caretas nativos de Seattle.  El cambio, implacable, dejándose caer frente al home para desairar al enemigo. La curva, indetectable. Aquello era un sinfonía de pitcheo. "La curva, el cambio, el slider. Todos los está lanzando en strike", precisa Sucre, que ha recibido algunos de sus tiros en el simulacro de marzo.  El miércoles, Hernández saldrá de nuevo de caza para su última incursión antes de volver a Palacio, el Safeco Field, para su quinto Opening Day consecutivo.
"No importa que sea spring training. Para mí, todas las salidas son importantes", cuenta Hernández después de su audiencia, con el hombro tapiado  bajo un alud de vendas mientras un aparato le masajea su brazo de 175 millones de dólares. "Los pitcheos estaban trabajando. Cada salida uno se siente mejor y mejor para estar preparado para la temporada".
Jesús Montero, que será su catcher la mayor parte del tiempo, ha pasado revista por todos los envíos de Hernández y los considera a punto para la jornada inaugural del primero de abril en el Coliseo de Oakland. "Está perfecto. Félix siempre es Félix", complementa el máscara de los Marineros. "Es un ganador y ha lanzado muy bien. Hace unos días le recibí y solo le hicieron una carrera. Abrió contra Kansas City y también le hicieron una sola carrera. Está bien. Los suyos son siempre pitcheos de Grandes Ligas. Son pitcheos invisibles, porque nadie puede darles. Es increíble. Tiene un talento especial. Su cambio es lo mejor. Lo tira a noventa millas y se cae a mitad de home".
El Rey está contento con su recta. "La estaba localizando bastante bien", considera el diestro de Flor Amarillo, estado Carabobo. "Cuando mi recta está en la zona de strike, cuando la puedo localizar, cuando la puedo poner donde quiero, mis pitcheos quebrados funcionan mejor. Eso es lo que me ayuda a mí".
Con esos seis sólidos innings del viernes, Hernández superó los 15 en la primavera. Y espera despedirse dentro de cuatro días con noventa o cien lanzamientos. Para él, es suficiente calistenia. "Así ha sido en los últimos tres entrenamientos", precisa el autor de un juego perfecto en 2012. "Vengo de trabajar cuatro innings en las menores. Ahora lancé seis. Lo que quiero en mi última salida es seguir en lo mismo que en esta: localizar mis pitcheos, tratar de estar bajito en la zona, colocarme encima de los bateadores".
Será 2013 una temporada en la cual Félix Hernández intentará volver a esas efectividades por debajo de 3.00 que lo hicieron el segundo venezolano en ganar un Cy Young. En 2010, cuando obtuvo el galardón, su EFE se detuvo en 2.27. Pero en 2011 se elevó a 3.47. En 2012 cerró en 3.06 en buena medida a causa de un terrible septiembre en el que tuvo una tasa de 6.62 carreras limpias por cada nueve tramos recorridos. Eso a pesar de que tanto en 2011 como en 2012 tuvo un mejor índice de ponches por cada nueve innings y de boletos cada nueve actos.  Los súbditos piden mano dura contra los bateadores y Hernández escucha a su pueblo. "Si están acostumbrados a eso, eso es lo que van a ver", lanza el carabobeño. "Le voy a demostrar a mucha gente lo que soy capaz de hacer".
"No creo que haya mucho que corregir", defiende su gestión el monarca. "Lo que pasa es que yo soy un pitcher que siempre se mantiene en la zona, porque de verdad que no me gusta dar bases por bolas, que son una perturbación en el trabajo de un pitcher al colocarse gente en base que luego anota con un batazo. Siempre va a haber hits, siempre va a haber pitcheos buenos que los bateadores conectan, pero lo que hay que hacer es seguir lanzando así".
Sobre todo ahora, cuando el contrato por siete años y 175 millones de dólares lo hacen el serpentinero mejor remunerado de las mayores. La población, y el equipo, exigen resultados que justifiquen la inversión, pero Hernández no se dejará achicopalar por las presiones externas. Este acuerdo no es para él un motivo de tensión, sino de seguridad y confort. "Yo nunca voy a cambiar mi forma de pitchear", enfatiza.  "Estoy feliz porque logré lo que yo quería, que era quedarme en Seattle, un equipo que me encanta. A mí siempre me han puesto bastante presión. Siempre ha sido así. Yo eso no lo tomo en cuenta. voy a ser el mismo pitcher de siempre.  Saludable, puedo hacer muchas cosas, y por eso mi meta es estar sano. La gente ya ha visto muchas cosas de mí, pero siempre sale algo nuevo por hacer, alguna cosita. Veremos qué pasa este año".

Recuadro
Los playoffs están más cerca
Félix Hernández ya ganó un Cy Young, tiró un juego perfecto y ningún pitcher gana más dinero que él. Es bastante a los 27 años de edad. Pero al as de los Marineros, un pitcher de competencia, le falta una postemporada, el escenario principal, el horario prime time. Durante su estadía en el estado de Washington, los playoffs han  estado tan lejos de los Marineros como Seattle de todo el resto de Estados Unidos. El venezolano piensa que la espera no se prolongará mucho más. "Estamos cerca, bien cerca. Hay que tener un poquito de paciencia", declara. "Aquí hay mucho talento. Hay mejor ofensiva. Ya los jóvenes jugaron un año completo en Grandes Ligas y tienen más experiencia, saben lo que tienen que hacer. Con Michael Morse, Raúl Ibáñez y El Guti (Franklin Gutiérrez) sano creo que vamos a hacer mejor papel este año".
Recuadro
La pared no le preocupa
Este año, Safeco Field será un estadio menos condescendiente con los lanzadores. El muro del left-center fue arrimado cinco metros hacia el home. Antes estaba a 390 pies del plato y ahora queda a 378 pies. En el center lo aproximaron de 409 a 405. A Hernández le encogieron su palacio, aunque él asegura que las nuevas dimensiones no condicionarán su manera de trabajar en casa. "No creo que cambie en nada", afirma. Nosotros pitcheamos afuera, hemos lanzado en estadios bastante pequeños y hemos hecho el trabajo. No me preocupa para nada. Solo trataré de mantener la pelota bajita y hacer buenos pitcheos".
El heredero de Dennis
En días recientes, Dennis Martínez, el pitcher latinoamericano con más triunfos en las Grandes Ligas, declaró a Meridiano que el pitcher con más posibilidades de atrapar la marca era precisamente Félix Hernández, que está a dos lauros de la centena. "Es un honor escuchar eso de parte de él, aunque no me pongo eso en mente", responde el escopetero. "Solo trato de salir en cada juego a dar lo mejor de mí".



  

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