CARLOS VALMORE RODRÍGUEZ
Por primera vez en seis años, La Guaira tiene que pensarse
sin Gregor
Blanco de principio a fin.
Mientras el resto de los mortales del beisbol venezolano
debía ir hasta Andrómeda en busca de un jardinero central y un primer bate, los
escualos tenían despejada esa X. Pero este año será diferente: cuando el
“Tiburón blanco” sacó su aleta dorsal frente a las costas de California, los
ejecutivos
del club varguense comprendieron que ese lujo que se daban
de contar
con el mejor pelotero de la liga a partir de la mitad
inicial del calendario ya
está fuera de su alcance.
Blanco juega casi a diario con unos Gigantes de San
Francisco con aspiraciones de postemporada, de manera que todo apunta a que la
máxima figura de los litoralenses se ausentará, por lo menos, para la primera
parte de la campaña. “No estamos haciendo planes con él”, subrayó una fuente
oficial de los costeños.
Es menester, entonces, trazar una o más vías alternas. Y ya
hay algunas en estudio. La primera de ellas pasa por Rafael “Balita” Ortega,
que a sus 21 años de edad juega en la división A fuerte de los Rockies de
Colorado. Un oficial de
los Tiburones comentó que ya están adelantadas las
conversaciones para que “Balita” se sume al pelotón de Marco Davalillo lo antes
posible. En 231 turnos, el anzoatiguense batea para .286, con 13 bases robadas.
David Paisano le
serviría de escolta.
La otra opción que se maneja es importar un guardabosques
central, que de paso tenga aptitudes de primer bate. La última vez que La
Guaira arrancó con un centerfielder extranjero fue en la contienda 2006-2007,
cuando la gerencia trajo al entonces prospecto de los Medias Blancas de
Chicago, Brian Anderson. En la 2007-2008 también vio acción Ben Harrison, pero
ya Blanco era el amo de la posición.
SOLUCIONES EN LA RECEPTORÍA
Otra pieza clave en la exitosa temporada que tuvieron los
Tiburones en la
2011-2012, Héctor Sánchez, tampoco está en los planes
iniciales de La
Guaira. El aragüeño es el segundo catcher de los Gigantes y
el gabinete guairista sabe que su presencia es incierta.
Lo mismo pasa con Salvador Pérez, el careta de los Reales de
Kansas City. Los monarcas no están ganados a la idea de que Pérez, que está
terminando su rehabilitación tras romperse los meniscos laterales de la rodilla
izquierda, juegue en Venezuela. ¿Alternativas? Rossmel Pérez (.238 de average y
.327 de OBP en la AA de los Cascabeles de Arizona) y el curtido Edwin Bellrín.
En La Guaira tampoco se hacen ilusiones con los pitchers
grandeligas
Henderson Álvarez y Jeanmar Gómez, que forman parte de la
rotación de abridores de sus respectivos elencos, Azulejos de Toronto e Indios
de Cleveland. A quien sí esperan desde temprano es al capitán del equipo, Oscar
Salazar. Está en Japón, pero en ligas menores.
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