sábado, 10 de noviembre de 2012

Caracas y Magallanes: pilares de la preselección para el CMB


Carlos Valmore Rodríguez

Caracas y Magallanes se odian en la Liga, pero se cohesionan de manera decisiva en la selección nacional. 28 de los 70 miembros de la nómina preliminar de Venezuela para el tercer Clásico Mundial de Beisbol provienen de las filas de estos enemigos casi seculares, que por el país deponen sus diferencias y hacen causa común.
Quince de los preseleccionados para revestirse de Vinotinto son Navegantes en la LVBP. 13 militan en los Leones del Caracas. 40% de los escogidos en esta lista provisional emanan de las dos organizaciones de mayor popularidad en Venezuela. Marco Scutaro, potencial camarero titular del equipo, es caraquista. Pablo Sandoval, virtual antesalista, magallanero. Asdrúbal Cabrera es melenudo, turcos son Elvis Andrus y Miguel Montero. “Por una parte, es un honor que así sea”, expresa Luis Ávila, presidente de los Leones. “Por la otra, y en la práctica, hace pensar en cuál sería la realidad de nuestro beisbol si ambos equipos pudiéramos contar con todos nuestros elementos”.
“Creo que la explicación a ese hecho es una: ambas son organizaciones sólidas”, coincide Héctor Arias, ejecutivo de los corsarios. “En el caso de nosotros, está claro que no descansamos en la formación de talento. Nuestras granjas presentan una superpoblación, pues no escatimamos esfuerzos para evitar que ocurran las brechas generacionales que son comunes en los equipos. Ahí está el caso de José Altuve, que salió de la liga paralela hasta las Grandes Ligas. Él es un jugador nacido y formado en el Haras Magallanes. Con el Caracas pasa lo mismo. Tienen ese mismo cuidado en mantener talento emergente y por eso sacan figuras todos los años”.  
Por eso Caracas y Magallanes tienen delegados de todas las edades en el plantel tentativo de la Vinotinto. Los Leones inscriben a veteranos como Scutaro y Bob Abreu, y también a muchachos como Jhoulys Chacín. La nave tributa a un treintón como Endy Chávez y a un veinteañero como Andrus.
TAMBIÉN DE OTROS CONFINES
Cardenales de Lara es la tercera fuerza en la preselección, con diez representantes. Y no es por concesión graciosa, o porque el gerente general de los pájaros rojos, Carlos Miguel Oropeza, ocupe el mismo cargo en la selección. Ahí están Alcides Escobar, Félix Hernández, Luis Avilán y Jesús Montero, todos con destacadas actuaciones en la gran carpa durante 2012. Celestino López es el líder en dobles de  Venezuela en Clásicos Mundiales y Luis Jiménez es uno de los toleteros zurdos de mayor poder en Liprobeisbol. “Hay que hacer una aclaratoria”, indica Oropeza. “En esa preselección puede haber nombres que no estén en el Clásico y pueden faltar jugadores que sí estarán. Esto se hizo como marco referencial, para que los organizadores del Clásico puedan ir trabajando la parte logística y de presupuesto. No se trata de una lista cerrada. Claro, en un mundo perfecto, sin lesiones ni prohibiciones, la mayor parte de quienes queden en el roster definitivo debe salir de esta plantilla, ya que en ella está la crema y nata del beisbol venezolano”. 
Los Tiburones de La Guaira hacen un óbolo de ocho peloteros a la preselección. Y buena parte de lo mejor de la nueva camada la ponen ellos, a través de Héctor Sánchez, Salvador Pérez, Henderson Álvarez y Jeanmar Gómez.
Caribes de Anzoátegui es otro afluente importante de la selección. Ocho de los preseleccionados vienen de allá. “Eso te dice que la gerencia de Caribes ha sido tradicionalmente agresiva y ha acertado en la firma de peloteros”, afirma Carlos Ríos, su gerente deportivo. “Fue una característica que tuvo el club cuando estaba en manos de Pablo Ruggeri y que esta gerencia ha continuado. Entendemos que ese es el camino a seguir”.
Los Tigres de Aragua, déspotas de la liga desde hace una década, también apuntan ocho nombres en la lista. Pero uno de ellos vale por mil: Miguel Cabrera, el mejor bateador de la actualidad. El triplecoronado, Bate de Plata y ganador del Hank Aaron en 2012 mantiene su fidelidad a la selección, a la que jamás le ha dado la espalda. “Aún no me he comunicado con los organizadores, pero nosotros tenemos que estar disponibles para representar a Venezuela y ya está hablado que esté con el equipo”, dijo el astro a Meridiano. “Los Tigres de Detroit saben que tengo un compromiso con mi país, de manera que no habrá ningún tipo de restricción para que juegue”.  Tigrero es también Martín Prado, primer candidato a cubrir el bosque izquierdo del escuadrón nacional.
 Las Águilas pusieron cinco huevos en ese nido, si bien allí hay un campeón bate (Carlos González), un Guante de Oro (Gerardo Parra), uno de los lanzadores zurdos más talentosos del país (Alex Torres) y un potente artillero como Ernesto Mejía. Bravos de Margarita se retrata con solo dos enviados, pero que hacen diferencia: el abridor Aníbal Sánchez y el apagafuegos Ronald Belisario. 
“Hay mucha disposición entre los peloteros y un compromiso que no vi antes. Eso es lo que quieres como manager”, destacó Luis Sojo. “Uno los escucha hablar del Clásico, lo que resulta alentador”. En marzo ya no habrá LVBP, sino una gran confederación que se llamará Venezuela y se trajeará de vinotinto.

Recuadro
En duda
Aunque Johan Santana, Víctor Martínez y Edward Mujica aparecen en la preselección de 70, luce poco factible que puedan participar en el Clásico. Santana y Martínez se recuperan de graves lesiones, mientras que los Cardenales de San Luis le han hecho ver a Mujica que no quieren verlo en San Juan (sede de Venezuela en la primera ronda), sino en Jupiter, Florida (sede primaveral del cub). “Yo veo difícil que Víctor juegue”, asegura Wilfredo Polidor, su agente. “Viene de un año sin jugar y debe prepararse en los entrenamientos primaverales para regresar. En cuanto a Edward, los Cardenales ya le han enviado señales de que no les agrada que vaya al Clásico”.

El DATO
El primero de diciembre se sabrá de cuántos peloteros constarán los rosters del Clásico Mundial        


viernes, 9 de noviembre de 2012

19 asistentes al Juego de Estrellas figuran en nómina preliminar criolla para el Clásico Mundial


Carlos Valmore Rodríguez
Siete catchers, 18 infielders, diez jardineros y 35 lanzadores componen la convocatoria preliminar de 70 peloteros venezolanos para el tercer Clásico Mundial de Beisbol. 59 de ellos intervinieron en las Grandes Ligas este mismo año, 19 ha sido convocado alguna vez al Juego de Estrellas de las mayores –lo que equivale a casi 30% del total- y 19 ya participaron en el torneo de naciones, lo que  quiere decir que casi 73% de los nombrados en la lista estaría debutando en estas lides.   
Están todos los que se imaginan: Miguel Cabrera, Pablo Sandoval, Félix Hernández, Carlos González, Elvis Andrus, Asdrúbal Cabrera, Miguel Montero, Marco Scutaro, Franklin Gutiérrez, Francisco Rodríguez, Martín Prado, Aníbal Sánchez, Jhoulys Chacín, Omar Infante. Aparecen también figuras cuya participación es incierta, como Johan Santana, Víctor Martínez y Edward Mujica. Ahí hay, entremezclados, dos ganadores del Cy Young, seis poseedores del Bate de Plata, dos campeones bate, cinco dueños del Guante de Oro, un Más Valioso de Serie de Campeonato, un Más Valioso de Serie Mundial, un plusmarquista de salvados y dos triplecoronados, en las personas de Santana y Cabrera.  “Nadie nos dijo que no”, aseguró una fuente del comité organizador.
La gerencia excluyó a 34 de los criollos que intervinieron en el circo máximo durante 2012, entre ellos Wilson Ramos, Henry Blanco (presente en las dos primeras ediciones del CMB), Ronny Cedeño, Alex González, Dioner Navarro (los dos últimos, asistentes al Juego de Estrellas de la gran carpa),  Marwin González, Gorkys Hernández, Freddy Galvis, Miguel Cairo, el prospecto Avisaíl García, Francisco Cervelli y el lesionado Felipe Paulino. Lo que no quiere decir que ya hayan quedado definitivamente marginados, ya que en el roster final pueden añadirse personajes que no aparezcan acá. “La idea es que de aquí salgan los del plantel definitivo, pero el torneo permite añadir a otros”, explicó un oficial venezolano.  
En la receptoría hay representantes de tres promociones de receptores: Ramón Hernández y Yorvit Torrealba, por los más veteranos; Miguel Montero, por las figuras del presente; Salvador Pérez, Jesús Montero y Héctor Sánchez, por la generación emergente. Entre los infielders aparecen los tres principales torpederos del país: Andrus, Cabrera y Alcides Escobar, al igual que César Izturis. También ingresaron al roster provisional los camareros José Altuve y Alexi Amarista y el utility Maicer Izturis. Bob Abreu y Gregor Blanco están nuevamente en el mapa de jardineros, mientras que Freddy García es uno de los más añosos entre los serpentineros, al igual que Carlos Zambrano, ambos sobrevivientes del primer Clásico.  Hay juventud y talento en el morrito gracias a Jhoulys Chacín, Henderson Álvarez, Félix Doubront, Eduardo Sánchez, Martín Pérez y Jeanmar Gómez. El aporreador Luis Jiménez se ganó su renglón, lo mismo que el cerrojo Jean Machí.  
11 fuera de la gran carpa
En el listado, entregado a Major League Baseball, hay apenas once atletas que se perdieron la gala de MLB en 2012: el inicialista Ernesto Mejía (brilló en AAA y acaba de ser incluido en el roster de 40 de los Bravos de Atlanta); el jardinero Alexander Ramírez (rumbo al Salón de la Fama del beisbol japonés); el escopetero Néstor Molina (prospecto de los Medias Blancas de Chicago con experiencia hasta AAA); el tirador Víctor Moreno (trabajó este año en la liga mexicana de verano); el taponero Rómulo Sánchez (laboró en AAA durante 2012, hasta que Tampa Bay lo dejó libre); el bombero zurdo César Jiménez (jugó este año en AAA); el lanzallamas Alex Torres (actual líder en ponches de la LVBP y roster de 40 de los Rays de Tampa); el tirador zurdo Víctor Gárate (uno de los líderes en efectividad del torneo nacional); el apagafuegos Gregory Infante, el  pitcher 
Renyel Pinto (Lanzador del Año de la LVBP en la 2011-2012), su colega
Wilfredo Ledezma (con extenso recorrido previo por las mayores) y
Yorman Bazardo. De todos ellos,  solo Mejía, Molina y Moreno desconocen el mundo de las Grandes Ligas. “Incluimos a ese tipo de jugadores porque son los que te van a decir que sí en caso de que los necesites. Van a estar dispuestos a ayudar. Son los Carlos Vásquez, los Iván Blanco del Clásico pasado”, explicó un informante. 
¿Cuál es el siguiente paso? Que estos peloteros firmen la carta de aceptación de las reglas del Clásico. En contacto directo con ellos están el gerente Deportivo de la selección nacional de beisbol, Jorge Velandia, y el miembro del comité organizador, Jimmy Meayke. El mánager Luis Sojo también se comunica con sus potenciales dirigidos. 
LISTA DE 70
Catcher:(7)
Miguel Montero
Ramón Hernández
Salvador Pérez
Hector Sánchez
Jesús Montero
Yorvit Torrealba
Jesús Flores
 
Infielders:(18)
Luis Jiménez
Héctor Giménez
Jesús Guzmán
+Ernesto Mejía
Víctor Martínez
Marco Scutaro
José Altuve
Alexi Amarista
Omar Infante
Alberto Callaspo
Miguel Cabrera
Pablo Sandoval
José López
Elvis Andrus
Asdrubal Cabrera
Alcides Escobar
César Izturis
Maicer Izturis

Outfielders:(10)
Martín Prado
Gerardo Parra
José Tabata
Juan Rivera
Gregor Blanco
Franklin Gutiérrez
Endy Chávez
Carlos González
Bob Abreu
+AlexRamírez

Pitchers: (35)
Félix Hernández
Carlos Zambrano
Johan Santana
Henderson Álvarez
Félix Doubront
Aníbal Sánchez
Guillermo Moscoso
Jeanmar Gómez
Jhoulys Chacín
Miguel Socolovich
Eduardo Sánchez
Edward Mujica
Ronald Belisario
Brayan Villarreal
+Néstor Molina
Jean Machí
+Víctor Moreno
Francisco Rodríguez
Rafael Betancourt
Freddy García
+Rómulo Sánchez
Edgmer Escalona
Armando Galarraga
Henry Rodríguez
Franklin Morales
José Mijares
+César Jiménez
Luis Avilán
Martín Pérez
+Alex Torres
+Víctor Gárate
+Gregory Infante
+Renyel Pinto
+Wilfredo Ledezma
+Yorman Bazardo

+(no jugaron en Grandes Ligas este año)

jueves, 4 de octubre de 2012

El polaco triplecoronado


Carlos Valmore Rodríguez
Yastrzemski. Deletrear esta espesa sopa de consonantes cuesta tanto como ganar la Triple Corona, que desde hace 45 años lleva su apellido. Los estadounidenses, magos de la abreviatura y tacaños con el tiempo, lo redujeron a “Yaz”, una letra para cada guirnalda del buen bateo.
A Yaz le abreviaron el patronímico, no el talento. Descendiente de polacos, y nacido en 1939, su diamante primario fue un sembrío de papas en Bridgehampton, Long Island, Estados Unidos de América. Hijo de un agricultor con dotes de atleta, Carl ya era un triplecoronado en la secundaria como estrella de beisbol, baloncesto y fútbol americano. Antes de pelotero completo, deportista enciclopédico. En la universidad hubo de escoger. Eligió el beisbol y los Medias Rojas de Boston lo eligieron a él. Sus dotes de chocador y su buena defensa de los bosques hicieron pensar a los bostonianos que podría ser el sucesor de un superhéroe llamado Ted Williams. En 1957, cuando Williams ganaba su penúltimo título de bateo, “Yaz”, zurdo como Ted,  firmaba con los Red Sox. Por 1959 debutó a lo grande en las menores (fue campeón bate y Más Valioso de la clase B). En 1961 pisó tierra firme en MLB. 
Y rápidamente las conquistó. En 1962, con 22 años de edad, sacó votos para el Más Valioso luego de dar 43 dobles y 19 jonrones, remolcar 94 carreras y ligar para .296. En 1963 ganó el primero de sus tres títulos de bateo (.321) y logró un porcentaje de embasado de .418. Su heterodoxo estilo de pararse en home, con el bate muy arriba, empezó a hacerse popular en Boston y sus alrededores, al igual que su número 8. “Yaz” calzaba los zapatos de Ted.
En 1966, Carl Yastrzemski terminó una campaña decepcionante, tanto para él como para los Medias Rojas, que llegaron detrás de la ambulancia en la Liga Americana. Pero el artillero emergió con la fuerza de un maremoto en 1967, su año, el de la Triple Corona. Fue campeón en average (.326) en cuadrangulares (44) y en remolcadas (121). También en anotadas (112), hits (189), OBP (.418) y slugging (622) Eran tiempos de dictadura del pitcheo, de modo que esos dígitos valen mucho más que lo que aparentan. Con ellos empujó a Boston en una lucha titánica que les permitió ganar, agónicamente, el gallardete del nuevo circuito. Un juego le sacaron al final a los Tigres de Detroit y a los Mellizos de Minnesota en lo que se llamó “El Sueño Imposible”. Luego perdieron la Serie Mundial con los Cardenales de San Luis.
Miguel Cabrera siempre ha dicho en 2012 que ganar la Triple Corona no era su prioridad. Tampoco fue la de Yaz en el 67, enfrascado como estaba en la Odisea por alcanzar Ítaca: el clásico de octubre. “En el 67, la triple corona no se mencionó nunca. Estábamos metidos en la carrera por el campeonato”, dijo el ex jugador al diario Boston Herald.  “Yo no sabía nada de ella hasta el día siguiente, cuando leí los periódicos. La única persona que lo comentó, en las últimas dos semanas, fue (el pitcher) Jim Longberg. Durante una serie en Baltimore me dijo: ‘da algunos hits hoy, que yo voy a dejar en blanco a Frank Robinson’. Yo pensé que se refería  solamente al título de bateo, pues Frank me llevaba unos puntos de ventaja. Y así lo hizo. Frank se fue de 5-0. Yo creo que a Cabrera lo puede ayudar su lucha por la clasificación”. 
Después de la temporada, qué coincidencia, sí se habló de Triple Corona, de Más Valioso y de Venezuela, porque un voto para el caraqueño César Tovar le impidió al astro de los patirrojos ganar el MVP de la Americana de manera unánime. 
Desde entonces, nadie más había unificado las coronas de cuadrangulares, promedio y remolcadas en una misma tanda, hasta que Miguel, el ciclón  de las Antillas, arrasó con todo. Mas el reinado de Yaz como insigne toletero se prolongó por otros tres lustros. Se retiró en 1983 luego de 23 campañas, en las cuales acumuló 3.419 hits y 452 bambinazos. Fue el primer paleador de la Liga Americana en combinar tres millares de incogibles y más de 400 vuelavallas. Además ganó siete Guantes de Oro por su brillante defensa del jardín izquierdo. “Nadie conocía el Monstruo Verde como él”, recuerda Antonio Armas, slugger venezolano que tuvo la fortuna de ser compañero de Yastrzemski en el último año del inmortal como beisbolista activo. “Como yo jugué varias veces de leftfielder en el Fenway Park (la casa de los Medias Rojas) siempre estaba atento cuando él hablaba, porque era un experto en eso de calcular hacia dónde iba a picar la pelota después de pegar en el enorme muro. Era una persona callada, pero tuvimos cierta amistad. Lo consideraban un ídolo en Boston, al tratarse  de una estrella que jugó toda su carrera ahí.  De verdad que era un bateador impresionante y muy buen fildeador”.    
Su monopolio de casi medio siglo sobre la Triple Corona ha tocado fin, pero a  Yaz le parece natural. “Si no es Cabrera ahora, será otro”, razonó.  “Me sorprende que haya pasado tanto tiempo sin que nadie la lograra”.  

A Carl Michael Yastrzemski, que aprendió a jugar beisbol entre patatas, lo elevaron al Salón de la Fama de las mayores en 1989. Es una estrella eterna, como su carrera, como su apellido.

jueves, 23 de agosto de 2012

Caribes no quiere dejar morir el draft


Carlos Valmore Rodríguez 

El draft de prospectos de la LVBP fue abortado. Pero Caribes de Anzoátegui, padre de la criatura, esperará hasta febrero para intentar engendrarla de nuevo.  Samuel Moscatel, gerente general del equipo, informó ayer que insistirán  con el tema en las jornadas de reflexión que hacen los mandarines  del circuito después de la temporada.
El draft, un mecanismo que pretende regular la firma de valores emergentes por parte de los ocho clubes que animan la pelota nacional,  fue aprobado durante la Convención Anual de Liprobeisbol. No obstante, con el paso de las semanas, perdió algunos apoyos. Leones del Caracas, una de las divisas que más enconadamente se opuso a la iniciativa, recordó que, por no tratarse de una condición de campeonato (que se aprueba por mayoría simple) la moción necesitaba del respaldo de 75% de los socios. Caribes solo pudo conseguir tres aliados firmes (Tigres de Aragua, Cardenales de Lara y Águilas del Zulia) y con 50% de los votos  no le alcanzó. Así, el planteamiento naufragó. “Inicialmente Bravos de Margarita estaba de acuerdo con el draft y votó a favor en la Convención, pero no entendemos porqué cambió de opinión”, expresó Samuel Moscatel, gerente general de los aborígenes. “Y Ojalá que Tiburones de La Guaira aclare sus dudas”. Con el respaldo de escualos e insulares, Caribes lograría aprobar de nuevo la figura del draft, pues sumaría el respaldo de más de 75% de los accionistas. Pero Margarita se mantiene firme en su negativa. “Los pasos para implementar el draft que habíamos acordado inicialmente cambiaron y por eso nos opusimos, así que eso se paró”, manifestó Rubén Mijares, gerente general de Bravos.
Carlos Ríos, gerente deportivo de Caribes, sostiene su tesis: el draft le conviene a todos. “Produce más paridad en la Liga. Si le sirve a las Grandes Ligas, que tienen el mejor beisbol del mundo, ¿Cómo no le va a convenir a nuestra pelota?”, apuntó. Una fuente consultada por Meridiano señaló que una de las razones que llevaron a Anzoátegui a promover el draft fue el aumento exponencial del costo de las firmas de prospectos, que ya alcanza a 150 millones de bolívares de los viejos. “Así, a los equipos de menos presupuesto les es complicado competir con los que tienen más dinero”, dijo un ejecutivo favorable a la regimentación de las firmas.
La fórmula que Caribes sometió a consideración de la Junta de Equipos consistió en hacer un listado anual de jugadores no mayores de 18 años que no hayan firmado con nadie en la LVBP. De ese universo de peloteros, los ocho clubes escogen en un orden establecido en función del lugar que cada uno ocupó en la tabla de posiciones de la temporada anterior. Los últimos eligen primero y los primeros, últimos. El argumento de quienes rechazan el modelo es que premia a los que no invierten aguas arriba en detección, reclutamiento y formación de talento a costillas de quienes sí se esfuerzan en el área de scouteo.                
Magglio oficializó su retiro
A todos los efectos, prácticos y estatutarios, Magglio Ordóñez es ya un pelotero en situación de retiro. Anda por Venezuela en agosto, placer menudo que le estuvo prohibido por más de dos décadas de beisbol  profesional en Estados Unidos. Y no va a pasar por aquí cual estrella fugaz.  Está instalado, a sus anchas, en relax absoluto,  de vacaciones indefinidas, libre del acoso de las obligaciones. Así que aprovechó para enviar una carta a la LVBP en la cual deja constancia de que sus días como beisbolista activo finalizaron.  Esta notificación es necesaria para formalizar su condición de accionista de Caribes, pues los estatutos de la Liga prohíben que un jugador sea socio de alguna de sus escuadras afiliadas. “Ya le envié la carta a la Liga, ahora hay que esperar la decisión de ellos”, señaló Ordóñez, quien aseguró que no se involucrará en el funcionamiento rutinario del equipo. “Yo voy a delegar en las personas de la gerencia, que hacen un muy buen trabajo”, comentó el ex pelotero, quien ve a sus Caribes con buena opción para llegar lejos en la contienda 2012-2013. 
La tribu sufrió ayer un leve tropiezo. El pitcher zurdo Brent Leach, con visado de Grandes Ligas en 2009, ya no podrá reforzarla, al menos en la primera parte del calendario. “Es posible que venga para la segunda”, aclaró Moscatel.        

lunes, 2 de julio de 2012

La peña nigeriana


Carlos Valmore Rodríguez
Mientras miles de venezolanos celebraban con estruendo y alborozo cada canasta de su selección en el repechaje preolímpico de Caracas  (y algunos se preguntaban porqué la mascota del torneo es un bachaco), un grupito que ondeaba la bandera verde y blanca de Nigeria se distinguía en las tribunas. Allá estaban, casi colgados del techo de El Poliedro, ligando a su quinteto con maracas multicolores. Eran alrededor de una decena y, a juzgar por el movimiento acompasado de sus manos, ensayaban algún tipo de conjuro africano que pusiera a ganar a los suyos. No les funcionó.
Pero estos nigerianos no vinieron expresamente de Lagos o Abuja a ver volar a las “águilas verdes” sobre la Sucursal del Cielo, pues viven en ella. Evans, uno de los miembros del grupo, lleva dos años en el país. Sus compañeros también residen en la capital de Venezuela. “Sí, algunos de nosotros trabajamos en  Parque Central, en la construcción de casas con la Misión Vivienda Venezuela del gobierno”, mencionaba uno de los fans del elenco visitante. Aún no dominan el castellano, pero igual saludaban a la gente que se les acercaba con curiosidad antropológica. Perdieron, pero igual salieron con una sonrisa en la cara y se fotografiaron con sus celulares. Ahora les toca Lituania, misión casi imposible. Pero para estos hombres, asirse a un cabo  que reestablece el contacto  con la patria lejana era motivo suficiente de felicidad.
Los nigerianos formaron parte del ambiente festivo que se vivió anoche en El Poliedro. El espectáculo, a menos ayer, estuvo bien organizado. Quienes llegaban en automóviles parqueaban en el estacionamiento del hipódromo y subían unos trescientos metros hasta el gimnasio cubierto. Con un eficaz trazado de sendas, delimitadas por vallas de metal, la gente iba avanzando a través de los distintos puntos de control. En un momento separaban a las mujeres de los hombres, que volvían a unirse al subir las escaleras de concreto que conducen a las entradas del edificio. Costaba conseguir un revendedor, aunque siempre los hay, pese a que La Policía Nacional vigilaba de cerca. 150 bolívares costaba la entrada de 50. El Poliedro, que languidecía, recuperó su vigor. Lo malo fue la salida de los vehículos, como siempre. El embotellamiento fue grande, pero se dejó colar con la euforia que produjo un triunfo que, en teoría, debería meter a Venezuela en los cuartos de final.  
En lo personal fue un gusto volver a El Poliedro. Creo que no iba desde mi niñez, cuando viajaba desde San Felipe a ver Walt Disney World On Ice. A no, miento. Estuve allí, como periodista, en dos actos políticos: las primeras elecciones primarias del MVR y una concentración para la Misión Identidad. Mucha dicha me causó verlo lleno y en plena recuperación de  su esencia y función original: albergar espectáculos.  En cuanto al partido, soy un lego en baloncesto, pero me pareció discreto, con bajo porcentaje de acierto en tiros de campo por parte de ambos equipos.  Lo que sí me quedó claro es que Greivis Vásquez hace diferencia. El espectador que supiera poco o nada de basket podía identificar plenamente anoche quién era el NBA de Venezuela. Él era la medida del equipo. Su racha en el último cuarto fue determinante, como también lo fueron el tapón de Pepito Romero, el tino de David Cubillán desde el perímetro y el último cuarto de Windy Graterol. Este triunfo era clave, porque se ve difícil que Venezuela pueda con Lituania, un equipo que, con Arbidas Sabonis a la cabeza, hizo pedazos a los Héroes de Portland en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.  
¿Se acuerdan de Sabonis, verdad? Aquel gigante de más de 2,20 metros que era la estrella del baloncesto soviético cuando la URSS se desplomó. Recuerdo haber leído un artículo sobre él en la revista Sputnik (versión comunista de Selecciones). Allí decían que a los 18 años de edad seguía creciendo y sus padres tuvieron que fabricarle una cama tamaño familiar que lo abarcara. Al desintegrarse la "CCCP", Sabonis volvió  su mirada a su patria de origen, Lituania, declarada república socialista soviética tras su ocupación por el Ejército Rojo en tiempos de Stalin. Ahora no está Sabonis en Lituania, pero hay otros basketeros, muy buenos, de élite.        

Capriles invicto


Carlos Valmore Rodríguez
No me gusta  este gobierno y quiero cambiarlo, pero hay ciertas líneas  del discurso opositor que me desconciertan. Una de ellas es el sofisma de que una de las fortalezas de Henrique Capriles Radonski es que jamás ha perdido una elección. Es una afirmación tan cierta como engañosa y aquí pienso jugar al abogado del Diablo. Hago estas reflexiones desde la independencia de criterio que me permite el no tener rol de dirigente y no pertenecer a ningún comando de campaña. Son pensamientos en voz alta.
Veamos cuál es el currículum de Capriles, el invicto. Emergió en la política en 1998 cuando, siendo un desconocido, salió electo diputado por el Zulia al Congreso Nacional en la plancha de Copei, partido que por entonces conservaba una fuerza importante en esa entidad. A decir verdad, fue poco lo que aportó el propio Capriles a ese triunfo.  Tenía 26 años de edad y apenas daba sus pinitos en la política. Poco después, como producto de un acuerdo institucional entre las fuerzas del oficialista Polo Patriótico y las de oposición, fue designado presidente de la Cámara de Diputados, el más joven en la historia en ocupar ese cargo. 
Capriles, tras hacerse sentir en el último Parlamento bicameral del siglo XX, se enrola en Primero Justicia y obtiene la candidatura de esa colectividad a la alcaldía de Baruta, bastión antichavista y donde PJ tenía mucha pegada por su condición de partido nuevo, sin lastres del pasado, opuesto a Hugo Chávez y liderado por jóvenes profesionales ubicados a la centro derecha del mapa ideológico.  No le resultaría muy difícil a su abanderado vencer a una rival como Ivone Attas, tenida por incompetente administradora y viuda del  puntofijismo. Y no lo fue. 63% de los votantes apoyaron a esta figura insurgente.  El resultado era más que previsible de acuerdo con las condiciones objetivas.
Para 2004, Capriles Radonski ya era un dirigente nacional. Su accionar durante el golpe de Estado de 2002, su posterior juicio, encarcelamiento y liberación y su condición de alto jerarca de un movimiento en crecimiento como PJ hicieron de él uno de los rostros más connotados de la oposición. Haberse quedado en Venezuela y someterse a un duro cautiverio en la Disip lo transformaron en un figura icónica, a la que Baruta ya le quedaba pequeña. Prácticamente sin oposición fue reelecto como alcalde.   
En 2008 llegó el mayor reto en la carrera política de Capriles. Aspiró a la gobernación de Miranda, controlada nada menos que por Diosdado Cabello, protegido de Chávez y quien pretendía reelegirse. A pesar del ventajismo oficial, Capriles despeinó a Cabello y le ganó por siete puntos porcentuales al Delfín (53 a 46).  No pretendo desmeritar  ese triunfo de Capriles, pero sí matizarlo y ponerlo en perspectiva. No olvidemos que, en tiempos de “revolución”, la gobernación de Miranda era un fortín de la oposición que se perdió en 2004 como consecuencia de la desmovilización de sus bases tras la dolorosa derrota en el referéndum revocatorio presidencial, solo dos meses y medio antes. Los candidatos de Chávez ganaban en todas partes, en Miranda no. Así que la victoria de un adversario del Gobierno representaba el retorno al normal comportamiento del electorado mirandino, en el que la clase media (antichavista fervorosa en su inmensa mayoría) ocupa una porción de la torta mucho más grande que en cualquier otro estado del país (sureste de Caracas, altos mirandinos, buena parte del eje Guarenas-Guatire etc). De paso, no podemos soslayar el hecho de que Capriles le ganó al chavista más detestado por los chavistas, un  hombre que había sido derrotado por las bases del PSUV en elecciones primarias y a quien el Presidente de la República impuso vía cooptación.  
¿Adónde quiero llegar con todo esto? A relativizar la afirmación de que Capriles, por ser un especialista en ganar elecciones, le agarró el “truquito” a las batallas comiciales y por eso “sabe” cómo superar a Chávez.  Cuestiono, por falsa, la percepción de que la imbatibilidad de Capriles es la prueba de que cuenta con el arrastre necesario para poner fin a 13 años de hegemonía chavista. No son el ángel ni el carisma sus principales atributos. Tiene otros. cuidado con auto engañarnos.Esta es otra liga.
Nunca antes Capriles había acometido una empresa de esta magnitud. Es ni más ni menos que la Presidencia de la República y el contrincante no es uno cualquiera. En esta ocasión HCR se enfrenta a un oponente formidable como Chávez y a todo el andamiaje del Estado; a la ventaja y al ventajismo del “candidato de la Patria”, a su hegemonía comunicacional. A la creciente dependencia del Gobierno por parte de los venezolanos y a la musculatura financiera de la  cual dispone el poder para repartir beneficios sociales que Capriles solo puede ofrecer.  Yo creo que hay un camino, pero más adelante. Yo igual haré lo mío: ir a votar por el cambio, por el castigo al despilfarro, a la ineficacia, a la corrupción, al abuso, a la arrogancia de un poder que se va haciendo peligrosamente omnímodo. Y Capriles está haciendo lo suyo: darse a conocer, presentar una alternativa más civilizada, de estabilidad, de quietud. Nos hace falta.

Otros mitos
Uno de los mitos favoritos de ciertos opinadores mediáticos es ese del “miedo” de Hugo Chávez. Según ellos, este señor está aterrado, tirita de pavor por los pasillos de Miraflores ante la inminencia del fin. El asunto es que eso lo están diciendo desde hace diez años y el fin nada que llega. Muchos de ellos decían que Rosales derrotaría a Chávez cuando sabían perfectamente que era imposible. Recuerdo claramente el cierre de campaña del Sí en el RR de 2004. Un dirigente medio de la Coordinadora Democrática, al ver la imponente riada humana que fluía por la autopista Francisco Fajardo a la altura del distribuidor Altamira, se frotaba las manos y exclamaba: “que vayan preparando las comisiones de enlace”.  Ese caballero lo decía a pesar de que tenía en la mano encuestas que advertían sobre el inminente triunfo del No. La Coordinadora contagió a las masas opositoras con el virus de un triunfalismo ilusorio y delirante y fue esa nula preparación para la eventualidad de un resultado adverso la que  sumió a su gente en la depresión que allanó el camino para que luego se perdieran las emblemáticas gobernaciones de Miranda y  Carabobo.  Esos “optimistas” al extremo de la alienación le hacen un flaco servicio a esta causa.  Se necesita entusiasmo, determinación y fervor, no mentiras blancas.   
Otra cosa, leo analistas que dicen que Capriles no necesita perfeccionar su oratoria en la campaña. El mismo candidato afirma que a él no le gusta hablar, sino hacer. Sensacional slogan para ejercer la Presidencia, una vez alcanzada esta. Pero el hecho cierto es que en este momento es candidato, no ejerce cargo ejecutivo alguno.  Es tiempo de decir, de convencer, de cautivar no de hacer. Para hacer, tendrá que decir primero. La campañas electorales entran por el oído.