Carlos Valmore Rodríguez
El
repentino interinato de una semana como mánager de los Navegantes del
Magallanes le sirve a Luis Sojo de estiramiento para la suprema prueba:
el Clásico Mundial de Beisbol. Es su tercera vez al frente de Venezuela
en el torneo y otea que será la vencida. “Ese es el slogan mío ahorita”,
se ríe el dirigente, a quien hallamos en su elemento para este 3 y 2:
en el terreno, de uniforme, sucios los zapatos por la tierra enchumbada,
respirando la entrañable fragancia de la grama húmeda.
Sojo
habla en su lugar de trabajo: las sillas frente al dugout del
Magallanes en el estadio José Bernardo Pérez, de Valencia. Hacer de
Carlos García por siete días es el simulador perfecto para las
decisiones complejas que tendrá que tomar en marzo, pues en la nave,
como en la Vinotinto, hay cuantía de recurso humano y espacio físico
limitado para usarlo. En el caso del pentacampeón bate de la LVBP,
timonear a la galera es la manera ideal de reproducir sus propios
laberintos en los Clásicos de 2006 y 2009. “Las cosas las
estamos haciendo bien”, suelta el futuro inmortal del beisbol
venezolano. “Hemos aprendido mucho de los dos Clásicos pasados y esta
tercera vez vamos a conformar un equipo balanceado, que combina juventud
con experiencia. Eso me tiene muy motivado”.
-Usted será el único mánager que va por tercera oportunidad al Clásico. ¿De qué manera piensa usar esa ventaja?
-Lo
primero es la preparación. Nosotros ya sabemos que Major League
Baseball nos va a dar el equipo el primero de marzo. Y el mensaje que
les estoy enviando a los muchachos es que deben prepararse. Es una
preparación personal, no de equipo, ya que no tenemos entrenamientos con
el equipo en sí. Queremos que pase lo mismo de 2009, cuando
lamentablemente fue la muerte súbita la que nos sacó. Pero si los
peloteros llegan en esas mismas condiciones, este será un plantel que va
a dar mucho que hacer.
-¿Le recomendaría a los jugadores participar en esta temporada de la LVBP como parte de esa preparación o es algo muy utópico?
-Hay
muchos que no van a poder, pero también hay muchos que ya se han
incorporado. Y eso también me tiene motivado. Cuando los otros peloteros
vean a estos jóvenes participando en la liga también se van a motivar.
Porque ¿Qué ha pasado? Que este año todos los peloteros se han mantenido
en constante comunicación y me han dejado mensajes para que no los deje
por fuera. Como mánager, eso te da una tranquilidad tremenda. Es lo que
queremos como técnicos: que los peloteros tengan la disposición. El
otro trabajo lo hace uno.
-Uno
ve la preselección y da miedo el equipo. Cerca del 40% de quienes están
allí son regulares en Grandes Ligas. Eso lo pone a usted, nuevamente,
en la obligación de contender. Con dos Clásicos de experiencia, ¿ya se
toma con más naturalidad la presión de estar obligado siempre a ganar?
-El
beisbol es un deporte impredecible. El que ejecute es el que va a ganar
los partidos, independientemente de cuál sea el plantel. No cabe duda
de que Venezuela es uno de los equipos a vencer y está llamado a ganar
este torneo. Lo importante es que el pelotero esté tranquilo y entienda
el compromiso en el cual estamos metidos. Como en 2009, cuando vi llorar
como niños a peloteros que ganan millones de dólares. Y eso es. Si
llevas corazón de niño a ese torneo las cosas se nos pueden dar. Debemos
volver a cuando éramos amateur y queríamos representar a nuestro
estado, a nuestro barrio, a nuestro país.
-¿Y ya maneja más cómodamente la presión derivada de la obligación de ganar?
-Definitivamente.
Fueron dos Clásicos: el primero de aprendizaje y en el segundo
estuvimos cerca de lograr el objetivo. Hay que concentrarse más, pensar
las cosas detalladamente, trabajar meticulosamente porque es un torneo
muy corto, en el que no tienes mucho chance de hacer cosas como las
quieres. Para eso el pelotero debe estar física y mentalmente preparado.
Yo estoy tranquilo, preparado para este reto. No va a ser nada fácil,
pero tenemos el material y con un poquito de suerte podemos llegar muy
lejos en este Clásico.
¿Será este el mejor equipo que haya tenido Venezuela en el Clásico o el de 2006 sigue siendo único e irrepetible?
-Hay polémica en ese sentido. Yo
creo que el de 2006 fue un gran equipo, pero estoy muy optimista con
este por esa combinación de juventud y experiencia que puede ser
fundamental para nosotros.
-En
la lista preliminar hay varios potenciales debutantes en el Clásico,
como Pablo Sandoval, Carlos González, obligatorios en el roster.
-Y
también hay peloteros que han estado en los tres Clásicos. Y la
motivación que ellos puedan dar a estos jóvenes va a ser muy importante.
En estos siete años que han pasado desde el primer Clásico me he
conseguido con muchos jóvenes que me dicen que en 2006 tenían 15 años,
pero que ahora forman parte de una plantilla de Grandes Ligas y tienen
la idea de ponerse el uniforme de Venezuela. Se ha logrado algo
importante: que el pelotero quiera participar. Antes había mucha
incertidumbre. Pero ahora hay un sentimiento de integrar la selección
nacional.
-Cree,
tomando en cuenta su aproximación al mundo de las Grandes Ligas, que
Johan Santana y Víctor Martínez puedan participar en el torneo?
-Están
en interrogante. Vienen de lesiones y ese es el argumento que pueden
usar los equipos en contra del Clásico Mundial. Me preocupa más Víctor,
porque no ha visto acción en dos años y eso puede ser perjudicial tanto
para él como para el equipo. De Johan no sabemos cuál es su status,
aunque tengo entendido que anda muy bien. Tengo que hablar con él para
ver cuál es su situación.
-Primera y tercera. Pablo Sandoval, Miguel Cabrera. En este momento, ¿cómo piensa ubicarlos?
-La
gente me lo pregunta en la calle. Ese cara a cara con Miguel y Pablo va
a ser muy importante. Miguel entiende la magnitud del evento y es un
hombre de equipo. En este momento pienso que con Miguel en primera y
Pablo en tercera tengo un equipo balanceado y bien protegido en la
defensa. Ofensivamente, ni hablar.
-Y
tendrá que exprimir las neuronas para el shortstop, con Elvis Andrus,
Alcides Escobar y Asdrúbal Cabrera. ¿Qué ha pensado sobre eso?
-Esa
es una de las posiciones que nos tienen pensativos y por eso me reuniré
con los técnicos el 22 de noviembre. Andrés Galarraga llega el 20 de
noviembre a Venezuela y Wilson Álvarez también viene. Hablé con Edwin
Zerpa (presidente de la Federación Venezolana de Beisbol) para que
trajeran a Omar Malavé. Luis Dorante va a estar en Maracay. Tal vez el
único que no esté sea Marco Davalillo. Pero necesito con urgencia esa
reunión para hablar sobre cada posición, por qué este sí y este no. Va a
ser una reunión larga, pues vamos a revisar todo muy minuciosamente. La
idea es montar el mejor equipo, que nos represente dignamente. También
quiero hablar con cada pelotero para conocer sus expectativas y comentar
cuál puede ser su rol. Es un trabajo difícil, porque solamente serán 28
dentro del equipo. Creo que eso lo he manejado bien en los Clásicos
anteriores.
-Ahora, en el caso específico del shortstop de Venezuela, ¿cuál es su inclinación?
-Me
pones en una situación difícil porque si doy nombres estoy inclinándome
hacia alguien como favorito y no quiero irrespetar a los otros, porque
todos son muy buenos y el que ponga hará el trabajo. De aquí a enero
pueden pasar muchas cosas y no me quiero adelantar a los acontecimientos
porque no es mi estilo. Yo tomo mucho en cuenta el momento positivo que
vive el pelotero. Eso también hay que verlo y aprovecharlo.
-Caso Marco Scutaro, por ejemplo
-Correcto. Scutaro está pasando por un muy buen momento. Y eso hay que aprovecharlo.
-Dónde cree que puede ser más útil Martín Prado ¿En el infield o en los jardines?
-Martín
Prado es uno de esos peloteros que todo mánager quiere tener porque te
puede resolver en segunda, tercera, short y hasta en los jardines. Esos
peloteros así no se ven muy a menudo y por esa versatilidad le veo mucho
chance en este equipo.
-Tiene tres receptores de primera línea en Miguel Montero, Ramón Hernández y Salvador Pérez. ¿Cómo se resuelve ese acertijo?
-Todos
son excelentes. Y también está Héctor Sánchez. Este año estuve muy
activo viendo juegos. Le dije al hijo mío que me bajara en el Ipad la
página de MLB para ver los partidos de cada uno, visualizarlos y ver
cuál es el que en realidad cabe dentro del lineup de nuestra selección.
Veo mucho liderazgo en Miguel Montero y mucha disposición, juventud y
talento para perderse de vista en Salvador Pérez. Héctor Sánchez batea
muchísimo y en Ramón Hernández la experiencia puede ser fundamental. Esa
será una de las posiciones más difíciles porque hay otra cosa: no
sabemos cuántos catchers podemos llevar, si dos o tres. La reunión del
primero de diciembre (del comité organizador con los directivos del CMB)
nos va a ayudar a tomar ese tipo de decisión.
-Parece que habrá mejor pitcheo que en 2009
-Correcto,
aunque me quito el sombrero ante esa gente que fue al 2009 y se hizo
respetar. Pero ahora hay más lanzadores y todos quieren participar. Esa
es la parte más difícil: el pitcheo. Cómo lo vamos a manejar, cómo son
los planes que traen de sus organizaciones. Por eso Wilson Álvarez, como
coach de lanzadores, va a ser una de las personas más activas en este
Clásico.
-Y también hay varios tiradores zurdos de calidad.
-Los
zurdos son medallistas de oro en un staff y Venezuela tiene muchos y
buenos. La idea es combinar a varios zurdos con derechos para hacer los
outs al final del juego.
-En
los dos torneos iniciales se manejó la figura del abridor y el sub
abridor por los límites de pitcheo en la primera ronda. ¿Prefiere seguir
ese esquema u opta por el modelo de un abridor seguido de varios
relevistas?
-Volvemos
a lo del trabajo del coach de pitcheo. Pongamos un nombre: Aníbal
Sánchez. Si ese día le toca lanzar a Pedro Pérez tengo que ponerlos a
los dos. Yo prefiero el esquema de un abridor y luego el relevo, pero no
sabemos cómo será la línea de juego este año. Que ahora en la primera
ronda los pitchers puedan llegar hasta 61 lanzamientos nos va a ser de
utilidad. Hay mucha incertidumbre todavía, pero ni la selección de
Venezuela, ni ninguna otra, tiene poder sobre eso. Solo MLB. Ojalá que
allá hagan las cosas para que el torneo sea más competitivo, porque los
primeros estuvieron demasiado reglamentados. Un evento de tanta
envergadura como este no se debe manejar así.
-Puerto
Rico y República Dominicana son los rivales conocidos ¿Qué fortalezas o
debilidades puede tener Venezuela frente a ellos?
-Van
a ser juegos muy difíciles, pero tenemos el material. Sé que ellos
están pensando también que Venezuela es complicada. Puerto Rico va a
llevar un equipo muy bueno. Estamos haciendo gestiones para que los
scouts de avanzada vayan a esos países. Lo importante es salir con
agresividad y no darle chance al enemigo.
-De
todas las decisiones debatibles que le tocó tomar en los dos primeros
Clásicos, ¿hay alguna que con el paso del tiempo haya asumido como un
error o alguna en la que se haya convencido de que hizo lo correcto?
-Cuando
tomas decisiones no puedes decir que te equivocaste. Este es un juego
de decisiones que esperas sean las mejores para el equipo. Ningún
manager quiere decidir para luego decir me equivoqué. No, tomaste la
decisión y punto. Para eso te contratan. Eso lo aprendí de Joe Torre, de
Lou Piniella, de Domingo Carrasquel, de Omar Malavé. De repente la
gente piensa: sí, se equivocó. Cada quien es libre de pensar lo que
quiera y eso es valedero. Eso es a diario, lo ves en esta liga, en las
Grandes Ligas, en todos lados donde hay beisbol. En todas partes van a
decir: se equivocó.
-¿Ha imaginado la celebración si Venezuela gana el Clásico?
-La
veo igualita a la de los japoneses, que tiraron al mánager hacia
arriba. Pero para eso tengo que rebajar un poquito, jajajajaja.
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